Rubén Montecinos, egresado de Ingeniería Física Usach: “La educación es el camino”
Antes de convertirse en Ingeniero Físico, profesor de la Usach e investigador, Rubén Montecinos Barros fue un niño curioso. Creció entre Cerro Navia y Quinta Normal, en una familia de profesores, con una inquietud que marcaría su trayectoria: entender cómo funciona el mundo.
Esa curiosidad encontró pronto un lugar en la ciencia. Le gustaba la física, mirar hacia el cielo y hacerse preguntas sobre el universo, aunque al terminar la enseñanza media apareció el temor de aventurarse por ese camino. Así llegó a la carrera de Ingeniería Física, sin imaginar todavía todas las formas que esa elección tomaría con los años.
Hoy, a sus 31 años, Rubén sigue vinculado a la Universidad que lo formó, pero desde nuevos lugares: es profesor de la Usach y desarrolla investigación en educación científica y astronómica junto a equipos de CIRAS Usach y el Núcleo Milenio YEMS. En conversación con la Facultad de Ciencia, el egresado repasa sus años como estudiante de Ingeniería Física y el descubrimiento de su vocación por la docencia, hasta su incursión en la investigación y sus desafíos a futuro.
Encontrar un camino en Ingeniería Física
Entrar a Ingeniería Física significó para Rubén encontrarse con una carrera que le gustaba, pero que lo desafió desde los primeros años. “Era difícil porque había que estudiar mucho, no porque no me gustase”. Sin embargo, entre pruebas, ejercicios y extensas jornadas de estudio, sus compañeros y compañeras se transformaron en un apoyo fundamental. “En algún momento dijimos: ‘Tenemos que apañarnos’ y ahí nació la amistad. Conocí gente bacán y hasta el día de hoy somos amigos”, confiesa.
En su paso por la carrera, los docentes fueron otra parte importante, donde destaca a Michael Yáñez, académico del Departamento de Matemática y Ciencia de la Computación, quien fue su profesor de Álgebra I y II y con quien posteriormente se desempeñó como ayudante. “Él tenía una docencia espectacular. Enseñó muy bien, fue muy humano, nos escuchó y nos aconsejaba en el primer año sobre cosas que uno realmente no sabía”, relata. Desde el Departamento de Física, destaca a Norman Cruz, a quien recuerda como “un gran profesor”.
El egresado reconoce que la Facultad le entregó una sólida formación disciplinar y una manera de enfrentarse a aquello que todavía no conoce. “Aprendí harta física. Me doy cuenta especialmente ahora de que el training que uno tiene es súper bueno. Si alguien me pregunta algo difícil, tal vez no voy a responder al tiro, pero tengo la confianza de tomar un libro, investigar y lograrlo”, señala. Una formación que terminó entregándole herramientas para explorar otros caminos y que, poco tiempo después de egresar, lo llevaría a descubrir uno que no había contemplado al ingresar a la carrera: la docencia.
Enseñar, investigar y seguir aprendiendo
La docencia llegó a su vida de manera inesperada. Mientras terminaba Ingeniería Física, en plena pandemia, surgió la oportunidad de incorporarse como profesor al Departamento de Física de la Usach, gracias a su experiencia previa como ayudante. Luego, se sumó al Departamento de Acceso Inclusivo, Equidad y Permanencia (PAIEP) como coordinador de Física. “Fue una experiencia muy linda, porque es un lugar muy humano y en algún momento dije: me encanta la educación”, afirma.
Al mirar hacia atrás, reconoce que aquella vocación tenía raíces mucho más cercanas. Su madre es profesora de educación básica y su padre profesor diferencial, ambos vinculados a la educación pública. “A mis dos papás les gusta lo que hacen. Son docentes muy humanos y eso se nota. Ambos tienen un profundo amor por la docencia y la pedagogía, sumado a una fuerte convicción por la educación pública. Creo que todo eso me fue acercando a la educación”, relata.
Después de dos años en PAIEP-PACE Usach, Rubén sintió que quería dar un paso más y profundizar en el estudio de la educación. Fue entonces cuando decidió escribirle a la Dra. Carla Hernández, académica de Física Usach, para manifestarle su interés por incorporarse a esta área. “Si hubiera sabido lo que iba a significar trabajar con Carla, creo que le habría escrito ese correo mucho antes. Trabajar con gente tan humana es impagable. Yo partí desde cero en investigación educativa, tuve que estudiar por mi cuenta y después hice un diplomado en docencia universitaria. En todo ese proceso, Carla ha sido la mentora que necesitaba para aprender y seguir creciendo”, detalla.
A partir de esa experiencia, Rubén comenzó a abrirse camino en la investigación, sin dejar de lado su trabajo como profesor en la Usach. Hoy forma parte de CIRAS Usach y el Núcleo Milenio YEMS, donde comparte con docentes e investigadores el desafío de buscar nuevas formas de enseñar y acercar la ciencia de frontera a las aulas. Este camino le ha permitido seguir aprendiendo, intercambiar experiencias con otros especialistas y llevar su trabajo más allá de Chile, participando en congresos internacionales en España y Brasil.
Al pensar en el futuro, Rubén espera seguir aprendiendo y dar un nuevo paso en su formación a través de un doctorado. Quiere continuar enseñando, investigando y acercando la ciencia a más personas, especialmente a comunidades como Cerro Navia, donde creció. Porque si algo ha descubierto a lo largo de su trayectoria es que su pasión por comprender el mundo encontró una nueva forma de expresarse al compartir ese conocimiento con la sociedad. Una convicción que hoy resume en pocas palabras: “La educación es el camino. Siempre”.




